Alabamos y bendecimos tu nombre, Señor, y te damos gracias por el don de la vida. Guíanos e ilumínanos para que hoy podamos realizar tu mandato de amor y de servicio en nuestros hermanos. Ayúdanos a mantenernos en unidad, que es tu mayor anhelo, pero a veces el mayor obstáculo somos nosotros mismos: queremos que los demás sigan nuestro camino, imponemos a los demás nuestros criterios y puntos de vista, etc. Tú eres el único que nos puedes unir en sí mismo porque eres nuestro modelo y nuestro Señor y nuestro guía. Tú nos unes en una misma fe, en un mismo amor y en un mismo sentir. Y nos has dicho que esta es una tarea para toda la vida. ¿Igual que la primera comunidad de Jerusalén, no podemos ser, en Ti una sola mente y un solo corazón? Danos, Señor, la fortaleza y la certeza que caminas a nuestro lado y danos humildad y sencillez para acercarnos a nuestros hermanos y cumplir tu voluntad: “que todos sean uno, como tu y yo Padre”. Que tengamos un sólo corazón, un sólo espíritu y un mismo sentir, por medio del amor como nos dice Pablo: “el amor que no es envidioso, no hace alardes de si mismo, no es egoísta y no procede con bajeza, y al contrario el amor Cree sin reservas, espera sin reservas y soporta sin reservas”. Feliz y unido martes para todos. Colmados de bendiciones y de la presencia del Señor. Con fe y optimismo iniciemos nuestra jornada. Abrazos y bendiciones.
13-abr.-2021 martes de la segunda semana de Pascua
Alabamos y bendecimos tu nombre, Señor, y te damos gracias por el don de la vida.
