Qué bueno, Señor, darte gracias al término de la semana y vivir este día con pensamientos positivos y optimistas para afrontar las actividades de descanso que nos regalas y hacerlo pensando en las personas que amamos y aquellas a las que debemos amar muchísimo más. Hoy iniciamos nuestra reflexión pensando estas palabras: llegar juntos es el principio; mantenernos juntos es el progreso y disfrutar juntos es el éxito. Porque hay algo importante y es que el verdadero amor, es el que se vive, el que se siente, el que es generoso y que es un don de Dios. Qué bello es joder contemplar el amor que se vive en los hogares, en los esposos; el amor que es verdadera fidelidad al compromiso grande de estar unidos y comprometidos a amarse y sentirse amados. Hoy, en tu palabra, nos regalas esa muestra de amor cuando nos pides que seamos fieles a ese amor que hemos recibido gratuitamente de Ti y que tenemos que saberlo compartir en todas las circunstancias y momentos de nuestras vidas.
13-ago.-2021 viernes de la 19.ª semana del Tiempo Ordinario
Qué bueno, Señor, darte gracias al término de la semana y vivir este día con pensamientos positivos y optimistas para afrontar las a
Gracias, Señor, porque nos regalas tantas cosas; porque eres bueno, porque es eterna tu misericordia, porque nos ha regalado la gratuidad de tu amor y has sido fiel hasta la cruz. Ayúdanos a comprender que el amor que quieres que vivamos es el que acepta a la otra persona tal como ella es; que está dispuesto a compartir todo de manera conjunta; el amor que sacrifica todos sus intereses personales y el amor que es fiel; el amor que es creativo; el amor que despierta lo mejor que hay en la otra persona ─ el amor de los esposos─ lo exiges también en nuestra amistad que merece y espera esa misma fidelidad; un amor que inunde de confianza; un amor que sea lento para la queja y pronto para la alabanza un amor que sepa secar las lágrimas y se proteja con un abrazo; un amor que escuche el corazón y lo comprenda un amor que siempre busque la manera de decir cada día eres lo más maravilloso que me ha pasado en la vida; eres especial para mí; eres el más grande regalo que Dios me ha concedido. Valoremos a nuestros esposos y esposas y valoremos una verdadera amistad. Señor, esto es lo que nos pides y lo que quieres: que vivamos en armonía y felicidad. Un muy feliz y amoroso viernes para todos. Hoy o mañana dile a tu esposo a tu esposa cuánto lo amas. A nuestras amistades gracias por ser mi amigo o mi amiga abrazos y bendiciones.
