El bello canto de las aves y el sol naciente, nos anuncian este día dedicado a ti. Gracias por un nuevo amanecer, por el clarear del sol y la alegría que nos da el saber que nos has regalado El don de la vida. Reunidos en familia te damos gracias por todo y en todo momento.
Y nuestra respuesta por tanta bondad es igual que la de Samuel “habla señor que tu siervo escucha”; nos llamas en este día a cumplir tu voluntad para que podamos decir a nuestros hermanos, que tú nos amas y que estás a nuestro lado.
Queremos ser verdaderos testigos de tu amor exclamando: “este es El Cordero de Dios”. Hoy nuestra pregunta va dirigida a Ti: ¿Maestro dónde vives? y tu hermosa respuesta que esperamos oírla en los oídos de nuestro corazón muy seguramente será: ”vivo en tu corazón, en tus pensamientos, en tu familia, en tu trabajo, en cada sonrisa, en cada momento de alegría y de felicidad" que tú nos permites en cada momento. Gracias Señor por este reparador descanso que nos regalas; mañana volveremos a la cotidianidad de nuestra vida pero con la seguridad que te encontraremos en nuestros hermanos, en nuestras actividades en nuestros pensamientos y en nuestro corazón. Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos para darte gracias. Amén. Un muy bendecido domingo lleno y pleno de la voluntad de Dios.
17-ene.-2021 domingo de la 2.ª semana de Tiempo Ordinario
El bello canto de las aves y el sol naciente, nos anuncian este día dedicado a ti.
