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19-ene.-2021 martes de la 2.ª semana de Tiempo Ordinario

En la alegría de saber que hemos despertado a un nuevo día un nuevo amanecer que se presenta para cada uno de nosotros como una nueva oportunidad para

En la alegría de saber que hemos despertado a un nuevo día un nuevo amanecer que se presenta para cada uno de nosotros como una nueva oportunidad para poder realizar tu santa voluntad para amar y servir y hacer las cosas con amor. Hoy encontramos en tu palabra esta frase tan hermosa que nos ayuda a comprender lo que hemos de hacer:
“No seáis indolentes, sino imitad a los que, con fe y perseverancia, consiguen lo prometido.”
Cuántas veces, sobre todo a principio de año, nos hacemos buenos propósitos, que luego se quedan en buenas intenciones. Nos falta constancia, perseverancia, nos dejamos llevar por la pereza y, cuando vemos que no podemos, nos rendimos. Pero a lo largo de nuestro caminar, sin embargo, hemos tenido ejemplos de personas que SÍ han sido capaces de ser fieles:  el caso de Abrahán., ya de mayor, tuvo que dejarlo todo, y emprender una marcha que le llevó a un lugar para él desconocido. Con muchos peligros, con riesgo para su vida, pero fiado en la promesa de Aquel que le pidió que saliera de su tierra. Se fio del Padre Celestial. Por eso es modelo de fe para todos. Gracias Señor por el ejemplo de este hombre que dejándolo todo se fía de Dios  y emprende un caminar muchas veces incierto pero lo hace con la seguridad de saber que tú vas con el. En nuestra cotidianidad señor encontramos muchos momentos de incertidumbre, desesperanza y desilusión porque muchas veces confiamos en nosotros mismos y no en tu santa voluntad. Sabemos que por encima de todo tú nos cuidas y nos proteges que es más importante para Ti nuestra vida y nuestro caminar, que el mismo sábado. Ayúdanos a descubrir la grandeza de tu amor, en la cotidianidad de este día, no importando los obstáculos que se presenten. Amén. A Ti te alabamos, te bendecimos y te glorificamos. Un muy tranquilo Martes, lleno de servicio, pero ante todo, lleno de fe y esperanza. 

No seáis indolentes, sino imitad a los que, con fe y perseverancia, consiguen lo prometido
Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.