Gracias, Señor, por tu bondad, tu misericordia y tu amor en este nuevo camino que comienzas a señalarnos. Lo encontraremos como camino de pétalos y lo recorreremos llenos de alegría y felicidad o lo convertiremos en camino de espinas por nuestra pereza y pesimismo.
Tu palabra nos pide testimonio y sólo lo lograremos si nos ayudas para que seamos tus testigos: “Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo”. Tú encontraste oposición y contradicción y por eso no hay que esperar que nuestra condición de discípulos sea distinta. El mundo sabe que tu palabra nos hace libres y verdaderos y eso incomoda a muchos que viven bajo la mentira y el egoísmo. Danos tu amor generoso para que nosotros también aprendamos por experiencia que sentimos mayor alegría al darnos nosotros mismos que al recibir honores o favores.
Que, el Espíritu Santo nos haga sentirnos generosos y que compartamos alegremente unos con otros nuestras riquezas y dones recibidos. “No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal”. Protégenos y bendícenos, guárdanos y fortalécenos en tu amor. GRACIAS SEÑOR. QUE TODOS SEAMOS UNO. Feliz y santificado miércoles.
