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2-dic.-2020 miércoles de la 1.ª semana de Adviento

En la verdadera felicidad que sentimos por esta mañana tan hermosa que comenzamos a contemplar, te bendecimos y te damos gracias y pedimos tu Santa be

En la verdadera felicidad que sentimos por esta mañana tan hermosa que comenzamos a contemplar, te bendecimos y te damos gracias y pedimos tu Santa bendición para iniciar nuestras labores con mucho animo y alegría. Hoy queremos marchar contigo, llevarte en nuestro corazón con actitudes de alegría, siguiendo tu ejemplo de preocuparnos por dar animo al desanimado, tender la mano al caído y acompañar al que se siente en soledad. Los prisioneros quieren quedar libres, los ciegos quieren ver, los hambrientos quieren pan. Pero también, así mismo, todos tenemos hambre de consuelo, amistad, perdón, entendimiento, aceptación, justicia, amor. Estos deseos sabemos que tu los colmarás ahora que te esperamos. Tú mismo nos darás el alimento y nos saciarás de fe esperanza y caridad. Y nosotros como verdaderos discípulos, tenemos también que satisfacer el hambre de nuestros hermanos. 
Tú sabes cómo sentimos hambre y sed de verdad, de amor y de aceptación. Si nosotros te aceptamos y creemos en ti vemos cómo nuestra más profunda confianza y nuestras aspiraciones  son colmadas por ti, 
cuando trabajamos por la venida de tu reino. Haz que la copa que tú nos ofreces, rebose y se desborde para que todos te alabemos, te glorifiquemos y esperemos “aquel día en que nos saciarás de manjares exquisitos de esperanza, vinos de caridad y ante todo porque los podremos compartir con todos”.
Gracias Señor porque sabemos que eres Nuestro Pastor y nada nos faltará y aunque caminemos por sendas oscuras nada temeremos porque tu vas a nuestro lado y nos conducirás hacia fuentes tranquilas. Feliz y fructífero miércoles santificado en el amor de Dios. 

(...) aquel día en que nos saciarás de manjares exquisitos de esperanza (...) vinos de caridad
Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.