“El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Bellas palabras las que nos regalas en este sábado de descanso, en que nos colocamos en tu presencia. Terminamos una semana más en la que nos has regalado el don de la vida y la oportunidad de sembrar la semilla de tu amor; hoy te pedimos, Señor que, al recogerla, sea abundante la cosecha de nuestras obras y acciones realizadas; gracias, Señor, ahora que repararemos nuestras fuerzas en este descanso que nos regalas. Ha sido una semana maravillosa; una semana llena de alegrías, también de dificultades, pero las hemos podido superar gracias a tu presencia en medio de nosotros y con nosotros. Tú eres la bondad y la gracia; tú llenas con tu perdón y tu vida a los que reconocemos nuestra propia debilidad y la necesidad de tu misericordia. Danos la gracia de no intentar llamar la atención sobre nosotros mismos y sobre lo bueno que nos has permitido hacer, sino servirte a Ti y a nuestros hermanos en la natural sencillez y humildad de nuestros corazones. Que no busquemos llamar la atención como aquellos fariseos y escribas a los que tú criticabas estas actitudes. Nosotros queremos servirte en humildad y en sencillez y darte a ti todo el honor y toda la gloria por la gracia y la vida que nos das. No permitas que nos apartemos de tu amor por nuestras actitudes negativas de querer sobresalir por encima de todos los demás y al contrario todo lo que hagamos sea en cumplimiento de tu voluntad. Permítenos en medio de nuestro descanso que sigamos sirviendo en humildad y sencillez y sobre todo en unidad y caridad verdaderas. San Pío X, fue un verdadero catequista que invitó a los cristianos a participar activamente en la liturgia y los atrajo a las fuentes de la vida; hoy a nuestros catequistas deseamos que este sea un muy feliz día, que ellos enseñen con el corazón de Cristo a nuestros hermanos. Te alabamos; te bendecimos y te glorificamos. Amén. Un muy feliz y bendecido fin de semana, compartido con los que amamos.
21-ago.-2021 sábado de la 20.ª semana del Tiempo Ordinario
“El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”.
