Por el don de la vida y regalarnos un día más de tu presencia, te damos gracias y te glorificamos. Nuestro corazón es agradecido, porque en tu Plan de Salvación decidiste hacerte uno de nosotros y nos otorgaste la dignidad incomparable de llegar a ser hijos de Dios Padre y hermanos tuyos. Queremos vivir, Señor, según tu voluntad y según la profunda alegría de saber y sentir que tú nos amas. Que, nosotros aprendamos de Ti, a preocuparnos por todo lo que es pequeño y frágil y a llevar tu bondad y tu amor a nuestros hermanos. Líbranos de todo egoísmo y ya que somos débiles, danos fuerza y fortaleza para hacer del amor y el servicio el fundamento de nuestro apostolado. Al igual que nuestra Madre Maria, se alegra nuestro espíritu y proclamamos las maravillas realizadas. Gracias por habernos dado tantos dones y tanto amor. Que en este dia se enmarque en nuestros corazones tu presencia y tu gracia. Al acercarse la fecha de tu nacimiento espiritual en nuestros corazones, te pedimos Señor, nos ayudes a seguir anhelantes para recibirte como el Huésped deseado. Danos la gracia de vivir este martes con muchísima fe y esperanza y deseos de amar y servir a nuestros hermanos. Amén. Bendícenos, guárdanos y protégenos en tu bondad y misericordia para que las obras de nuestras manos Sean según tu voluntad. Los abrazo y los bendigo en este séptimo día de novena.
22-dic.-2020 martes de la 4.ª semana de Adviento
Por el don de la vida y regalarnos un día más de tu presencia, te damos gracias y te glorificamos.
