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23-dic.-2020 miércoles de la 4.ª semana de Adviento

Nuestro corazón se regocija en Dios nuestro Salvador que ya se aproxima ; Señor, vienes a traernos los dones del amor y de la paz, vienes a traernos l

Nuestro corazón se regocija en Dios nuestro Salvador que ya se aproxima ; Señor, vienes a traernos los dones del amor y de la paz, vienes a traernos la misericordias del Padre y la ilusión de la reconciliación y nos invitas a ser mensajeros entre nuestros hermanos, con humildad y sencillez, pero a la vez con valentía y capacidad profética, denunciando todo lo que se opone a tu amor. Para ello, debemos tener ojos para ver a nuestros hermanos en necesidad y soledad. Permítenos ser otro Juan Bautista que ayude a otros a encontrarte a ti. “Mirad, yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí”. 
Nos dice el Papa Francisco: “El corazón del hombre desea la alegría. Todos deseamos la alegría, cada familia, aspira a la felicidad. ¿Pero cuál es la alegría que estamos llamados a vivir y testimoniar? Es la que viene de la cercanía de Dios, de su presencia en nuestra vida”. Con mucho optimismo, seguimos nuestro camino y abriendo nuestro corazón para recibirte con brazos abiertos y corazón lleno de alegría. Que tus palabras sean nuestro mejor aliciente: “MIRAD ESTOY CERCA  Y LLAMO SI ALGUNO OYE  MI VOZ, ENTRARÉ Y HARÉ MI MORADA EN EL”. Este tiempo es de verdadero sacrificio, porque no podremos reunirnos como deseamos, pero vendrán épocas mejores y llenas de felicidad y encuentro personal. Feliz y santificado miércoles, lleno de felicidad y optimismo. Abrazos y bendiciones. 

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.