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24-jun.-2021 jueves de la 12.ª semana del Tiempo Ordinario

Zacarías e Isabel no habían sido bendecidos con hijos y por eso la alegría de aquel nacimiento fue mayor de lo normal.

Gracias te damos por el amor, por el don de la vida y por la fiesta que podemos celebrar en este día de San Juan Bautista la cual está marcada por la alegría. ¿Quién no se alegra con el nacimiento de un niño? Por la sencilla razón de que un niño recién nacido es signo de esperanza, es la vida que brota nueva, es la primavera es la promesa de futuro hecha realidad. El niño recién nacido cambia las relaciones de los esposos, da nueva vida a los abuelos, genera una nueva forma de estar en familia, alegra la vida de los tíos… en fin, trae felicidad.

Zacarías e Isabel no habían sido bendecidos con hijos y por eso la alegría de aquel nacimiento fue mayor de lo normal. Todos se sentían llenos de esperanza, podían mirar al futuro con tranquilidad. Finalmente había un niño que extendería la vida de la familia, que portaría su nombre. 

El futuro de un niño es siempre una sorpresa, y el de Juan fue una sorpresa para sus familiares, porque su vida no le llevó a hacer un trabajo normal sino a alentar la esperanza del pueblo. ¿Qué trabajo mejor que alentar la esperanza de los demás? Señor, hoy te pedimos que nos ayudes a proclamar tu mensaje de esperanza y optimismo. Danos el valor de abandonar nuestras comodidades, de cambiar nuestras actitudes y de abrirnos resueltamente a nuestros hermanos y mostrar el camino que tú nos ofreces. Cambia nuestros corazones, pon en nuestros labios palabras de fe, esperanza y Caridad y que nuestras acciones, como las de Juan, hablen sin miedo tu lenguaje de amor, humildad y sencillez. Un muy feliz, esperanzador y alegre jueves testimonial y vocacional.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.