Hoy es tu día, Señor, y te damos gracias por levantarnos en esta mañana y poderte bendecir y glorificar. Señor Jesús, entregaste tu vida por nosotros para que viviéramos y nos salváramos. Danos valor para escuchar tu voz y para seguirte en nuestro caminar hacia ti. Que sepamos reflejar el amor que nos has mostrado, preocupándonos los unos por los otros con la misma y generosa amabilidad y bondad que tú tienes por nosotros. Nos permitas que tengamos la tentación de discriminar o excluir a alguien simplemente porque no piensan igual a nosotros o no tienen nuestros mismos gustos. Nos molesta que haya “ovejas que no son de nuestro redil”, que tienen opciones distintas, que haya personas que no piensen como nosotros. Sería importante que nos preguntáramos en este Tiempo de Pascua: ¿Tú has muerto sólo por mí o por todos? ¿En qué queda el sentido de la Redención? ¿Por qué no derribamos tantos muros que hemos construido y que tu no los quieres? ¿Por qué nuestros egoísmos y envidias? Porqué nuestras incomprensiones? Todos estos interrogantes tienen que servirnos para saber, Señor, que tú nos quieres conducir como un sólo rebaño a fuentes tranquilas y frescas aguas donde podamos formar una sola unidad y con sentimientos como los que quieres que tengamos. Hoy quiero pedir al Señor me siga concediendo salud y bienestar para ser verdadero pastor que junto con mis demás hermanos sacerdotes conduzcamos los rebaños, que él mismo nos ha encomendado, hacia praderas de esperanza, pastos verdes de servicio y aguas cristalinas de fe. Hoy les pido una oración para que el Supremo Pastor que un día nos llamó nos proteja y preserve de todo mal. Te doy gracias, Señor, por todas las personas que son fuente de inspiración espiritual y de fortaleza para seguir en el caminar pastoral que nos señalas. Un muy feliz, santificado y vocacional Domingo. ENTREMOS POR LA ÚNICA Y VERDADERA PUERTA QUE CONDUCE HACIA FUENTES TRANQUILAS.
25-abr.-2021 domingo de la cuarta semana de Pascua
Hoy es tu día, Señor, y te damos gracias por levantarnos en esta mañana y poderte bendecir y glorificar.
