Qué bueno saludarte en este día, Señor, y consagrarnos a tu ternura y cuidado. “¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo”. Con estas palabras se refleja la alegría que debemos tener ante la obediencia de María al cumplimiento de la voluntad de Dios. Ella se pone incondicionalmente en las manos del Espíritu santo, creyendo en su misericordia.
Regálanos, Señor, la disponibilidad de la Virgen María para ser también dóciles a la acción del Espíritu Santo y como ella, en humildad y sencillez, digamos "Hágase en mí según tu palabra". Sabemos que para Dios nada hay imposible y en la escucha de su palabra a ejemplo de María, queremos hacerla viva y meditarla en el corazón para que dejándonos guiar por ella demos frutos de amor y servicio.
En este jueves vocacional vayamos a nuestros hermanos y anunciemos esta buena nueva de salvación. Como María podamos exclamar: “aquí está la esclava del señor”. Un muy feliz y esperanzador jueves llenos del amor De Dios y bajo el amparo y protección de Nuestra Madre Celestial.

