Segundo día de la semana y contemplamos un bello amanecer para darte gracias por un día más de vida y un día más en que podremos glorificarte y servirte en nuestros hermanos. Nos dice hoy el libro del Eclesiástico: “no te presentes a Dios con las manos vacías, el sacrificio del justo es aceptado por Dios”. Tu lección de generosidad nos ayuda a comprender que en Ti encontramos verdaderamente el camino de generosidad y servicio; no quieres de ninguna manera un sacrificio falso, sino que quieres la ofrenda generosa de nuestro corazón. Gracias, Señor, por darnos la oportunidad de poderte servir generosamente y ─sobre todo─ hacerlo de corazón. Nos enseñas que para El Padre Celestial lo que cuenta es la generosidad de nuestro corazón, la actitud pronta a responder al Amor con la entrega, incluso de la vida. Esto y no otra cosa es el culto y la ley.
Y este amor requiere un compromiso firme por apartarse de lo injusto, sabiendo que no podemos presentar la ofrenda si nuestras manos y nuestro corazón están vacíos por la ausencia de compromiso frente al mal que nos rodea. Es esta ofrenda del compromiso sincero y generoso lo que quieres de nosotros. Recibiremos cien veces más ahora de todo lo que tenemos y lo que necesitamos porque eso viene de tu generosidad y de la bondad de tu Corazón. Amén.
Bendícenos, guárdanos y protégenos en tu amor en tu bondad y generosidad. Un muy generoso y satisfactorio martes.
