Iniciamos este día en tu presencia y dándote gracias por el descanso reparador que hemos tenido. Ahora te pedimos Señor, que sea una semana de paciencia, de buenas obras y acciones, para que todo lo que realizaremos sea para alegría nuestra y glorificación para ti en el cumplimiento de tu voluntad. Señor, tú viniste para revelarnos que tú te preocupas de nosotros y que tu amor se extiende a todos.
Danos un gran respeto hacia nuestros hermanos, para que seas verdaderamente el Señor y Pastor de todos. No permitas que te neguemos u ocultemos tu palabra a todos los que tienen hambre de ti. Que seamos verdaderos discípulos, de modo que nuestras palabras y obras sean eco de tu voz y que nosotros seamos para muchos la puerta que les conduce a ti, Verdadero y Único Pastor. Ojalá no seas un extraño para nosotros, sino alguien cuya voz reconocemos cuando nos gritas en nuestros hermanos necesitados, en las personas solitarias, en la gente que sufre y que no ha escuchado tu voz. Que esta semana que iniciamos, Señor, sea el tiempo propicio para ser buenos pastores como esposos, esposas, madres, padres, abuelos, hermanos, tíos, amigos o jefes. Ayúdanos a ser como tú eres, puerta de fe y esperanza, camino de fraternidad, y fuente de solidaridad. Amén.
Feliz y edificador comienzo de semana. QUE ESCUCHEMOS TU VOZ Y TE SIGAMOS HACIA LAS VERDADERAS FUENTES Y VERDES PRADERAS.
