En la alegría de un nuevo despertar, te damos gracias, Señor, por este Domingo lleno de esperanza, de fe y de confianza en ti. Iniciaremos nuestro caminar con la seguridad que tú nos guiaras, nos mostrarás el camino más seguro y nos acompañarás. Que sea un día para vivirlo en la voluntad del Padre Celestial, para hacerlo en alegría y en felicidad, compartido en familia, en unidad y armonía. Queremos tener la misma fe de aquella mujer que, venciendo los obstáculos que se le presentaban, se acercó a ti y no renunció a su propósito de tocarte y de encontrar la verdadera felicidad en su curación. Ayúdanos a que tengamos la confianza de Jairo en tus palabras: «No temas; basta que tengas fe». Alcánzanos la gracia de tu amor para comprender que cuando tú tocabas a los enfermos se curaban y vivían. Tómanos de tu mano y resucítanos del pecado y del desaliento. Tócanos, renuévanos y fortalécenos de nuevo, para que vivamos tu vida y vayamos a ti por tu mismo camino con la llama de tu amor, para que nuestro amor, a su vez, pueda reanimar a otros, especialmente a los tristes, a los que sufren y viven en soledad. En tus manos nos colocamos para vivir intensamente este tiempo, con la plena certeza de que tú nos guiarás, fortalecerás y harás prósperas las obras de nuestras manos. Amén. Que nuestra madre, la Virgencita, nos ayude a comprender también la grandeza de tu amor y nuestra confianza puesta en ti. Feliz y santificado domingo.
27-jun.-2021 domingo de la 13.ª semana del Tiempo Ordinario
En la alegría de un nuevo despertar, te damos gracias, Señor, por este Domingo lleno de esperanza, de fe y de confianza en ti.
No temas; basta que tengas fe
