Dios nos ama a cada uno de nosotros de un modo personal y único en la vida concreta de cada día. Por eso iniciemos este miércoles con mucha gratitud por el don de la vida y nuestro deseo de ser bendecidos, amados y protegidos.
Señor Jesús, así como te paseabas por el Templo de Jerusalén, también caminas con nosotros a lo largo de nuestra vida. Tú recorres cada paso que damos aunque a veces no te percibamos. Señor, aumenta nuestra fe para descubrir las innumerables señales de tu amor que pones en nuestro camino cada día.
Ayúdanos a descubrir lo tanto que nos amas, a valorar el don de nuestras vidas, de nuestra salud, de nuestra fe, de nuestras familias, de nuestras amistades, de los talentos que nos has dado y de tantas bendiciones que recibimos todos los días. También danos fe para descubrirte en medio de muestras dificultades y sufrimientos, pues en esos momentos estas más cerca que nunca. Ayúdanos a escuchar tu voz que nos habla a través de todas estas muestras de tu amor por nosotros. Señor, que te conozcamos más para que te podamos amar más.
Gracias, Jesús, por todo el bien que realizas en nuestras vidas. No queremos ser indiferentes ante todas las muestras de tu amor. Ayúdanos a encontrarte caminando a nuestro lado, danos un corazón como el tuyo para que también compartamos con nuestros hermanos el amor que Tú nos tienes. Amén
Santo y bendecido miércoles en compañía de Muestra Madre Celestial. Ayúdanos Señor y protégenos en todo momento y circunstancia especialmente en este día de paro.
28-abr.-2021 miércoles de la cuarta semana de Pascua
Dios nos ama a cada uno de nosotros de un modo personal y único en la vida concreta de cada día.
