Pasar al contenido principal

28-feb.-2021 domingo 2.° de Cuaresma

12 dom2cuaresma

Buen y santificado Día del Señor.

Buen y santificado Día del Señor. En este segundo domingo de Cuaresma y duodécimo día de nuestra travesía cuaresmal, hoy nos regalas un día propicio para poder hacer nuestro balance espiritual y ver qué tanto ha cambiado nuestro corazón y nuestros sentimientos de reconciliación y de acercamiento al Padre Celestial. Al escucharte, nos produce felicidad oír una palabra de optimismo, de consuelo y de ánimo. Es una experiencia feliz cuando, en medio de nuestras dificultades y problemas, nos llega un rayo de luz que levanta nuestro ánimo y nos asegura que tú vienes a nosotros en nuestro fatigoso caminar. Nos resulta reconfortante, durante este tiempo, el hecho de que tú mismo, en el misterio de la Transfiguración, nos des una visión fugaz y anticipada de tu victoria en la Pascua. Todo eso nos anima y queremos que dure, pero sabemos que tú nos invitas a no quedarnos como Pedro, sólo en la alegría del momento, sino a bajar de la montaña y volver a las realidades de la vida. Nos anima saber que estás siempre, con nosotros, aun cuando no estemos conscientes de ello. Quizá  sea nuestra oportunidad para subir también a alguna montaña, para buscar algún momento en el que nos podamos alejar de nuestra cotidianidad  y que allí encontraremos, ante todo, silencio. El silencio tuyo que terminará por llegar a nuestro corazón, porque entonces nos daremos cuenta de qué esperas de cada uno de nosotros. Allí encontraremos las fuerzas para intentar un cambio, porque contamos con tu bendición, tu gracia y tu fortaleza que no nos abandona nunca. Porque, como dice la segunda lectura, “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”. Danos la gracia de responder como Abraham: “ aquí me tienes” y que sepamos afrontar nuestros caminos, sabiendo que estás a nuestro lado. Nuestro mayor sentimiento sea asumir nuestra realidad de servicio y amor y seamos también transfigurados en nuestro espíritu por tu bondad y misericordia. Gracias, Señor, al terminar este mes que nos has regalado tan generosamente. Ahora recogemos los frutos de la semilla sembrada al inicio de mes. Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos. Amén

Nos anima saber que estás siempre, con nosotros, aun cuando no estemos conscientes de ello

Feliz y transformador Domingo, bendecidos en el amor de Dios. Buen descanso y recuperemos fuerzas para iniciar una nueva semana y un nuevo mes. 

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.