Alegría y optimismo al clarear de un nuevo inicio de labores. Siempre agradeciendo la bondad del Padre Celestial y la tuya.
Ayúdanos a comprender tu plan de salvación y conseguir la fortaleza para desarrollarlo. Te pedimos aquella fe profunda en tu palabra, que se experimenta a través de nuestras obras y acciones. Haznos humildes mensajeros de tu amor, de tu ternura y sobre todo de la confianza en ti, para que podamos andar sobre las aguas de la alegría y del optimismo; que en las dificultades y obstáculos de nuestra cotidianidad podamos recurrir a ti para gritarte: "sálvanos, Señor", no por nuestra falta de fe sino porque confiamos plenamente en ti y sabemos que, por más que haya aguas turbulentas que pretendan hundirnos, nos sacarás a flote.
Que nuestras labores y actividades sean bendecidas y vayamos a ellas con mucha confianza y convencidos que todo será para glorificarte, amarte y bendecirte. Te damos gracias y nos colocamos en tus manos. Al inicio de nuestras actividades en este día, nos acompañe tu amor y la protección de María nuestra Madre Santísima. Permite que en este día recordemos constantemente tus palabras: «¡Ánimo soy yo, no tengáis miedo!».
Un muy feliz, valiente y optimista martes, pleno del amor y la presencia de Dios, nuestro Señor.
