Pasar al contenido principal

3-jul.-2026, viernes de la 13.ª semana del T. O.

para tocar al Dios vivo no hay necesidad de hacer un curso de actualización, sino entrar en las llagas de Jesús, y para ello basta salir a la calle

Alegre despertar que nos llena de fe y esperanza para realizar en este día nuestro camino cotidiano. Ilumínanos y líbranos de todo lo negativo.  El cariño y generosidad, tu amor y tu bondad, son momentos especiales que nos concedes y que nos hacen mirar la vida con ojos de fe, y sentimientos de gratitud. La fe siempre es un salto. Parte de un “ver” para llegar a “creer”. Pero no todos los que “vemos” creemos. Quizá Tomás, como otros muchos, esperaba haber visto un Mesías triunfador y se encontró con la cruz. Y justamente eso es lo que tenía que ver para creer. Al final, Tú te le presentaste con los signos de la pasión y ante ti, Tomás te dice ese hermoso: «Señor mío y Dios mío».

Que también nosotros podamos “ver” la maravilla de la vida, el corazón de las personas, tus palabras, el grito de los necesitados y viendo todo eso, “creer” y responderte «Señor mío y Dios mío».  Iniciamos con mucha fe y esperanza nuestras labores cotidianas, esperando sean productivas y benéficas para nuestros hermanos. Hoy sea la ocasión de poder servir, amar y testimoniar toda tu bondad. TODO NOS PUEDE FALTAR EN NUESTRA VIDA, MENOS LA FE, una fe sólida y firme. Santo Tomás nos ayude en nuestro combate espiritual contra la duda, la desesperanza y tu ausencia. Que este viernes sea de mucha fe y confianza en Ti y confianza en nosotros mismos. «Dichosos los que creen sin haber visto». Bendícenos, guárdanos y protégenos. 

Palabra del Papa

«Tenemos que tocar las llagas de Jesús, debemos acariciar las llagas de Jesús, tenemos que curar las llagas de Jesús con ternura, tenemos que besar las llagas de Jesús, y esto literalmente. Pensemos, ¿qué pasó con San Francisco, cuando abrazó al leproso? Lo mismo que a Tomás, que su vida cambió». El Papa dijo para concluir que «para tocar al Dios vivo no hay necesidad de hacer un curso de actualización, sino entrar en las llagas de Jesús, y para ello basta salir a la calle. Pidamos a Santo Tomás la gracia de tener el coraje para entrar en las llagas de Jesús con nuestra ternura y seguramente tendremos la gracia de adorar al Dios vivo» (papa Francisco miércoles 3 de julio de 2013).

Señor mío y Dios mío»
ORACIÓN 

Señor, reconozco que dentro de mí hay un Tomás “incrédulo”.  Me cuesta creer que Tú estás vivo en los acontecimientos de mi vida, en la vida normal y sencilla de cada día. Como Tomás pido señales para creer. Me gustaría convivir con el Cristo histórico, al que se le podía ver, oír, palpar. Veo que necesito fe y vengo aquí a pedírtela. Dame fe para creer “sin haber visto”.

Reflexión https://www.iglesiaenaragon.com/lectio-divina-3-de-julio-de-2026

Tomás, uno de los doce, no estaba con ellos. No se trataba de un grupo cualquiera, sino el grupo elegido por el Señor para continuar con las doce tribus de Israel se trataba del Nuevo Pueblo de Dios. Y en esta comunidad no puede faltar ninguno del grupo. Dios nos ha querido salvar “como pueblo”. Ahí, en medio del pueblo, se hace presente el Señor Resucitado. Jesús no se apareció a Tomás a solas, sino cuando estaba con el grupo. Y ¿qué hubiera pasado de Tomás si Jesús no se le hubiera aparecido con el grupo? Los demás estaban felices después de la experiencia con Jesús. Él se hubiera visto desplazado y hubiera acabado abandonando el grupo. Dos cosas importantes: No se puede ser cristiano sin una experiencia viva con Jesús Resucitado. Los cristianos que viven así son una rémora para la comunidad. Y segundo: La experiencia pascual, por voluntad del Señor, se hace dentro de la comunidad. Lamentablemente, hoy abundan los cristianos “por libre”. Dicen: Yo me las entiendo a solas con DIOS. No necesito ir a Misa ni a ningún grupo. ¿Qué decir? Eso no es lo que ha querido Jesús.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.