Va terminando nuestra semana laboral Y va culminando un mes más, en el que hemos entregado nuestro corazón a tus sentimientos. Gracias, Señor, porque la cosecha ha sido abundante. Ahora Señor, al abrir nuestros corazones y nuestra mente a vivir este día intensamente, nos colocamos en tus manos y te pedimos que nos concedas la fortaleza necesaria, el don de la sabiduría para comunicar tu palabra a nuestros hermanos. Confiamos en tu misericordia y tu bondad. Concédenos lo necesario para que vivamos la felicidad sin ningún miedo a los obstáculos que hoy se nos presentarán; danos la capacidad para confiar y esperar en Ti; que nos admiremos por todo lo que tú haces y que lo hagamos con un sentido de admiración por lo que nos regalas a cada uno de nosotros. No permitas que nos resulte escandaloso lo que tú haces porque todo es para beneficio nuestro. Que sobresalgamos en entrega, bondad y santidad. Danos brazos siempre cálidos y abiertos para acoger y abrazar a todos, pero especialmente a los que viven en soledad, incertidumbre y desesperanza. Que nuestros humildes y sencillos consejos sirvan a nuestros hermanos para levantar los ánimos y las fuerzas necesarias para seguir adelante. Permítenos en este día sentir y dar el calor humano de nuestras manos, que se dan para levantar, palabras que animen y llenen de optimismo y una fe inmensa para seguir confiando en ti.
No permitas que cerremos los ojos del corazón ante las cosas sencillas y los aconteceres de nuestro diario vivir y que nos hablan de ti. Que no pretendamos buscar más que la grandeza de tu amor. Bendícenos, guárdanos y guíanos por tus caminos. Amén. Feliz viernes que nos dispone al descanso y hoy el libro del Levítico nos dice que el descanso es para disfrutarlo en familia y alegría. Felicidades.
