Abrir los ojos y contemplar un nuevo amanecer es alegrarnos en el corazón y tener sentimientos de agradecimiento porque nos regalas un nuevo día para vivirlo y compartirlo, para hacer el bien y servir a nuestros hermanos según tu ejemplo y tu voluntad. Gracias Señor por esta Palabra que nos diriges y que son nuestra guía en el diario vivir.
Tú eres nuestra luz y nuestra ayuda.
A pesar de nuestras limitaciones y ambigüedades, ponemos toda nuestra confianza en Ti. Sabemos que somos débiles, pero aun así sabemos también que nuestras debilidades
pueden ser constructivas. Nos damos cuenta que el pecado no está muerto en nosotros,pero también que a pesar de nuestras debilidades podemos servirte. Señor, ayúdanos a vivir contando con estas realidades,
con fe y esperanza; abre nuestros ojos para que podamos mirarnos con ojos de fe a nosotros mismos y a nuestros hermanos y así esperamos que pocos espacios queden oscuros en nuestra vida y quehacer diario. Toca los ojos de nuestros corazones y bendícenos. Quítanos la ceguera del egoísmo, de la soledad y la indiferencia y no permitas que nos desanimemos si no encontramos la luz que nos regalas para que volvamos a ver. Gracias Señor, te bendecimos y te glorificamos. Un muy santificado viernes vivido en servicio y entrega generosa.
4-dic.-2020 viernes de la 1.ª semana de Adviento
Abrir los ojos y contemplar un nuevo amanecer es alegrarnos en el corazón y tener sentimientos de agradecimiento porque nos regalas un nuevo día para
