Pasar al contenido principal

7-ago.-2021 sábado de la 18.ª semana del Tiempo Ordinario

Hoy nuestro corazón palpita de alegría y agradecimiento por lo que hemos recibido de tus manos en esta semana que termina.

Hoy nuestro corazón palpita de alegría y agradecimiento por lo que hemos recibido de tus manos en esta semana que termina. Nuestras manos han realizado las labores que tu quisiste que realizáramos. Nuestros brazos sirvieron para abrazar y fortalecer en la debilidad y nuestros pies fueron al encuentro del que estaba en soledad y tristeza. Gracias por todo lo que pudimos llevar adelante y ahora descansaremos, pero confiados en que sigues a nuestro lado. Perdona las ocasiones en que nuestra fe no ha sido suficiente, y hemos sentido el cansancio de las jornadas, pero queremos llenarnos de tus palabras que siempre nos animan en esperanza y optimismo. Ayúdanos a comprender tus palabras cuando tú nos dices «sin mí no podéis hacer nada». Con tu ayuda, con un poco de fe auténtica ayudaremos a curar a más de un endemoniado de sus males, pero sabemos que quien cura eres Tú señor y solo te podrás servir de nosotros si somos buenos conductores de tu fuerza liberadora, como cuando Pedro y Juan curaron al paralítico en el templo. Gracias, Señor, por tomar nuestra débil fe y fortalecernos en tu amor. Hoy celebramos nuestra fiesta patria. Permite, Señor, que nuestra nación sea un país de fe, un país de unidad de comprensión y de armonía. En este día que honramos a Nuestra Madre Santísima, sea ella intercesora y auxilio en cada momento y sobre todo como en las Bodas de Caná escuchemos: «haced lo que él os diga». Feliz descanso y santo fin de semana. Nuestro tradicional rosario de aurora ofrecido por nuestros hermanos enfermos, por nuestras familias por nuestra ciudad y nuestro país.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.