Alegre y esperanzador día para cada uno de nosotros y nuestras familias. Nuestro pensamiento y alegría eres tú, Señor, hoy lo podemos expresar en sentimientos de felicidad y deseos de hacer las cosas según la voluntad y el querer del Padre Celestial. Tú nos has llamado por nuestro nombre y nos encomiendas hoy, al igual que a los discípulos ,la misión a realizar. Sabemos que para ti no existe el anonimato. Cada uno tenemos nuestro nombre. Son esas pequeñas cosas que nos hacen una familia, una comunidad de servicio y amor.
Ayúdanos a cumplir la misión, por grande o pequeña que sea, danos la fortaleza y sabiduría necesarias para llevar tu palabra y ante todo tu presencia amorosa a todos los que en este día harán parte de nuestras vidas en cada una de las actividades que realizaremos. Con amor y generosidad, todo lo realizado sea bendecido en tu bondad. Un muy feliz y esperanzador miércoles lleno de alegría y felicidad.
