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9-jul.-2021 viernes de la 14.ª semana del Tiempo Ordinario

NSChiquinquirá

Fiesta de Nuestra Señora de Chiquinquirá, patrona de Colombia

Hoy nuestro corazón se regocija, se colma de alegría y de gozo, al honrar a Nuestra Madre Santísima en su advocación de N. Señora de Chiquinquirá. Gracias por habernos dado la dicha y la fortuna de tenerla como Madre. A ti Celestial Princesa te honramos y veneramos en este día y te damos gracias por el que diste al Padre Celestial y ante todo por ser intercesora nuestra. Danos la gracia de cumplir, al igual que lo hiciste, la voluntad del Padre y concédenos seguir tu ejemplo de humildad y sencillez, siendo dóciles a la Palabra de tu Hijo y “haciendo lo que Él nos diga”. Madre de la ternura y del amor, que tu maternal bendición llegue a nosotros día y noche, en las Alegrías y tristezas, en el trabajo y el descanso, en la salud y la enfermedad en fin en todo momento bendícenos, guárdanos y protégenos. Auxílianos en nuestras dificultades y bajo tu manto encondenos del mal. Amén

Madre de la Salud y la ternura, Virgencita de Chiquinquirá RUEGA POR NOSOTROS.

Al inicio de este día, te pedimos Señor que nos guíes, nos envíes y hagas que nuestras obras sean bendecidas en tu presencia.

Feliz inicio de jornada, confiando en el Señor y la Virgencita. Feliz y optimista viernes.

ORACIÓN A LA VIRGENCITA

 

¡Oh, Santa Madre!

Virgen del Rosario de Chiquinquirá,

te bendecimos, te invocamos, te veneramos,

bajo tu patrocinio nos acogemos

y a tu inspiración nos encomendamos.

 

Tu viniste ¡Oh, Madre Reina y Amada! en celeste aparición

a enseñarnos el Amor a Tu Divino Hijo Jesucristo

y a conseguir con fervor las gracias por el Santo Rosario.

 

Reina de nuestros corazones,

Abogada de los casos más desesperados;

Madre pura y compasiva;

Madre del Amor Divino y llena de Luz Divina,

pongo en tus tiernas manos el favor que aquí te pido: (_____)

¡Oh, Virgen milagrosa!,

apiádate de nuestras miserias, de nuestros corazones, de nuestras lágrimas, de nuestras aflicciones y de nuestros sufrimientos del espíritu.

Acudo a Ti Madre mía, para que, por medio de tu Divino Hijo,

nuestro Señor Jesucristo, sea escuchado mi desesperado ruego.

Yo prometo que al ser oída mi súplica difundiré Tu Gloria

¡Oh, Madre Reina mía! yo propagaré tu nombre como Madre de nuestros corazones y Reina del Universo.

Te ruego que me oigas postrado ante tu altar, donde a diario nos das tantas pruebas de tu Amor y de tu Poder, consiguiéndonos la salud del cuerpo y el alma

y la solución a nuestros problemas y necesidades, intercediendo ante tu Hijo por los ruegos con que a Ti llegamos.

 

Jamás perderé la esperanza en Ti,

¡oh, Madre! Virgen Reina nuestra,

y pídele a Nuestro Señor Jesucristo

que perdone nuestros pecados y que nos de fortaleza para que perseveremos en nuestra fe hasta el fin, y así gozar de su Amor y salvación.

 

¡Oh, Virgen Reina de nuestros corazones!

sáname de cuerpo y alma pues

¡en Ti confío!

 

¡Oh, Virgen milagrosa! Reina de nuestros corazones,

guíanos y protégenos de todo mal y peligro, de las asechanzas del enemigo pues ¡en Ti confío!

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda Pbro.