Buenos y agradecidos días al Dueño de la vida. Gracias te damos, porque nos hemos podido levantar, porque vamos saliendo a afrontar nuestra jornada llenos de salud y optimismo. Señor, tú has tomado la iniciativa de amarnos, enriquécenos con tu Espíritu, envíalo sobre nosotros generosamente, sin medida. Que no nos escondamos detrás de las dificultades para apagar al Espíritu Santo y no dejarlo actuar. Que él ensanche nuestro corazón y nos estimule para que sepamos descubrir los numerosos caminos del amor.
Permítenos, Señor, tener confianza y seguridad, que no seamos temerosos ante los retos y dificultades que hoy nos pueda presentar la vida. En Ti confiamos y a Ti nos acogemos y sabemos que no quedaremos defraudados. Gracias, Señor, por enseñarnos a cumplir la ley del amor como signo de servicio y entrega. Que la ley perfecta sea la de amarnos como Tú nos has amado. Amén.
Un feliz miércoles pleno en la presencia del Señor y bajo la protección de Nuestra Madre Santísima. RECODEMOS: “NUESTRA CAPACIDAD NOS VIENE DE DIOS”. ¡ÁNIMO! DIOS TE AMA.
Si van a salir hoy, con mucho cuidado; si no tienen que salir muchísimo mejor. Feliz día.
