
Las autoridades religiosas judías y las autoridades políticas romanas,
habían pensado acabar con Jesús.
Y lo mataron:
Lo clavaron, lo colgaron en la cruz.
Le hirieron el pecho con una lanza.
Para ellas Jesús estaba muerto.
Muerto y sepultado.
Sepultado y custodiado.
Custodiado y vencido…
Si Jesús vino para morir,
no vino para quedarse muerto.
Vino a morir para vencer
para conquistar
para salvar
para liberar.
Vino a morir para dar Vida.
¡Fue para vivir que murió!
¡Fue para salvar que murió!
¡Fue para liberar que murió!
No es el que mata quien vence.
Aquel que muere es quien vence.
El odio no gana.
La venganza no gana.
La muerte aceptada es la que vence.
El débil odia,
toma su venganza.
persigue,
y mata…
¡Y Jesús venció!
¡Jesús resucitó!
¡Jesús hizo su Pascua!
¡Jesús, muriendo y resucitando, cerró el tiempo antiguo,
hizo la Pascua del mundo, hizo nuestra Pascua!
¡Domingo de Pascua! ¡Camino de esperanza… de resurrección!
¡Él, Jesús, venció! ¡Nosotros venceremos!
¡Él, Jesús, resucitó! ¡Nosotros resucitaremos!

