UN SUEÑO QUE SE HACE REALIDAD

Alegría y esperanza invadieron los corazones de los feligreses y vecinos de la Parroquia Nuestra Señora de Aparecida, en Bogotá, cuando el Párroco Monseñor Juan Álvaro Zapata Torres informó sobre el inicio de la obra de construcción del anhelado templo en el lote adquirido hace un tiempo y donde se instaló una “carpa basílica” como la denominó el Cardenal de la Arquidiócesis de Bogotá, arzobispo Luis José Rueda Aparicio, quien presidió el acto de colocación de la primera piedra, en octubre de 2025.
Con la buena noticia venía el plan de traslado de la carpa al lote contiguo, prestado por el Distrito, gracias a las gestiones adelantadas por el Párroco y su equipo ante las autoridades competentes. Esto fue el comienzo de la realización del sueño albergado, con fe y colaboración, por la comunidad durante más de una década.
Hablamos con el arquitecto Jorge Pardo Castro, encargado de la obra con la participación de destacados profesionales de la construcción, y nos contó que “se revisó el proyecto inicial por solicitud de Mons. Juan Álvaro Zapata y del Cardenal Luis José Rueda. Se hicieron algunas modificaciones importantes atendiendo a la realidad financiera, el tiempo de construcción y las necesidades actuales, así como las exigencias volumétricas y arquitectónicas, lo que dio origen al nuevo proyecto que ha sido aprobado por la Curaduría urbana de Bogotá. Ahora tenemos un proyecto estructural y arquitectónico ya definido para desarrollarlo por etapas.”
INSTALACIONES MODERNAS Y VERSÁTILES
El arquitecto Pardo nos explicó el proyecto que en su primera etapa se construirán 1.030 mts.2 en dos niveles e irá hasta febrero de 2027. Incluyen un amplio atrio, la capilla del Santísimo que tendrá acceso independiente, la nave de la asamblea, el presbiterio con iluminación especial sobre el altar, el baptisterio, salas penitenciales, la sacristía y espacio para una tienda. Además, se ha dispuesto una amplia y reservada zona para algo más de 2.000 cenizarios.
La capacidad final del templo será para 650 personas sentadas y siempre habrá un espacio acondicionado para extender la capacidad a 120 personas más sentadas.
En el segundo nivel habrá un vacío sobre la Asamblea, el coro y una gradería con plena visibilidad para los asistentes, lo cual amplía la capacidad del templo.
Asegura el arquitecto Pardo que se ha trabajado cuidadosamente el tema de iluminación y el de la acústica que garantizará la calidad del sonido en todo el templo.
El templo también tendrá una fachada hacia la avenida 146 y cumple con todas las exigencias del código de sismorresistencia y evacuación; en todas las áreas se contará con accesibilidad para personas con movilidad reducida.
UNA OBRA AMIGABLE CON EL MEDIO AMBIENTE.
En lo hidrosanitario se contará con dos tanques de agua del acueducto y otro para recoger aguas lluvias que se utilizará para lavar pisos, en sanitarios y riego de los jardines. También se ha planeado dejar la infraestructura necesaria para instalar paneles solares.
CONTRIBUCIÓN DE LA COMUNIDAD
Ahora, más que antes, se requiere el apoyo y compromiso de la comunidad parroquial para llevar a feliz término esta obra en el menor tiempo posible. Para facilitar sus aportes, se implementaron varios planes:
Campaña de bonos pro templo: Al finalizar las eucaristías puede adquirir los bonos de Ladrillos ($20.000), Arena ($50.000), Cemento ($100.000), Concreto ($1.000.000).
(Foto de los bonos pro templo)
Cenizarios: Puede adquirir cenizarios sencillos ($3.750.000) o dobles ($5.890.000) y acordar la forma de pago.
Benefactores: Con un aporte de $7.200.000 hará parte del grupo de benefactores que tendrá una placa con su nombre y beneficios tributarios por la donación.
Para obtener mayor información pueden acercarse al despacho parroquial o comunicarse a través de la línea telefónica y WhatsApp 312 4294455.
